Santo Domingo, RD.- La capital despierta siempre con la mirada puesta en el horizonte azul. A lo largo de la franja costera, las olas del mar Caribe golpean contra los arrecifes con un estruendo constante. Es una danza milenaria que marca el compás de la capital.
El pulso del mar Caribe en el asfalto: Un viaje por el litoral capitaleño





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