La extinción que confirmó la segunda sala de la Corte de Apelación del Distrito Nacional del proceso contra los imputados en el escándalo de Los Tres Brazos es una vergüenza para el Ministerio Público, el sistema judicial y el país, que por demás se presta a muchas suspicacias. La sentencia también ordena el cese de las medidas de coerción contra el exdirector de Corde, Leoncio Almánzar, y los demás imputados en la supuesta venta irregular de los terrenos del barrio de Santo Domingo Este. Los jueces justificaron su decisión tras establecer que el cómputo de duración del proceso debe contarse a partir de la primera medida de coerción, impuesta el 31 de julio de 2018. Al momento de su fallo, argumentó, han transcurrido más de 8 años sin que exista una sentencia absolutoria o condenatoria. Tal parece que el Ministerio Público no lo sabía o, por alguna razón, simplemente no hizo bien el cálculo. Es obvio que el caso será recurrido en casación, pero mientras tanto los imputados ya tienen dos sentencias favorables por aparente errores del Ministerio Público. Además de Almánzar, la extinción del proceso beneficia a Manuel Aybar Ferreras, Juana Inés, Julio César y Carlos Aris Gómez Williams, Domingo Geraldo Lebrón e Irving Cruz Crespo. Deplorable que la justicia no brille en un escándalo de la magnitud del caso de Los Tres Brazos.
Extinción caso Los Tres Brazos, vergüenza judicial





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