Santo Domingo.- La vida de Benita Soto, una mujer de 68 años, ha dado un giro dramático debido a problemas de salud y limitaciones económicas. Peluquera de profesión y con más de cuatro décadas trabajando en salones de belleza, hoy se enfrenta a la posibilidad de perder una pierna y su vivienda por no contar con los recursos necesarios para cubrir los gastos médicos y básicos.

“Tengo erisipela, y estoy mala de las manos. Las manos ya no me dan para muchas cosas tampoco, porque tengo las articulaciones ya construidas. Soy diabética, soy hipertensa también… me mandaron a hacerme un dopling en las piernas para saber qué es lo que me pueden hacer, y ese dopling cuesta nueve mil pesos, y yo no puedo pagarlo”, expresó la señora Soto, quien reside actualmente en Juan Bosch.

Benita vive en condición de alquilada en la ciudad de Juan Bosch, donde mantiene un único inquilino para cubrir los gastos de su vivienda. Sin embargo, los ingresos no son suficientes para afrontar su tratamiento médico ni cubrir necesidades básicas:

“No tengo un buen seguro, solamente tengo el seguro subsidiado y no me cubre nada. Ni siquiera los exámenes que me tienen que hacer me cubre. Quizá algunas consultas pequeñas, pero después de ahí ya no sirve para mucho”, expresó.

La situación se agrava por su condición física: el trabajo que realizaba como peluquera ya no es posible, y otras alternativas que intentó, como coser, tampoco resultan sostenibles:

“No puedo estar mucho de pie. Y las manos tampoco me dan para estirar el pelo. No puedo estar tanto tiempo sentada cociendo tampoco, porque las piernas me molestan y se me hinchan mucho. Así que ya también tendría que descartar este negocio”, indicó.

Benita Soto vivió 33 años en Panamá, pero al regresar a República Dominicana se encontró con múltiples limitaciones económicas y sin redes de apoyo familiar:

“Tengo tres hijos, pero ellos cada quien hizo su vida y no cuento con ellos para que me ayuden. No tengo aquí familia que me pueda ayudar. Esta es la penosa obligación de pedir ayuda porque no puedo sostenerme”, aseguró.

Para quienes deseen colaborar, Benita Soto ha puesto a disposición su contacto y datos bancarios:

  • Teléfono / WhatsApp: 849-651-2158
  • Cuenta de ahorro Banco Popular: 000848557799
  • Cédula: 223-0017873-2

“Espero que las personas que escuchen este video tengan el entendimiento de que no estoy queriendo ser la juega vivo, sino porque tengo la necesidad, que Dios lo sabe”, finalizó.

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