Tras encontrar anomalías en sus estructuras, el Gobierno ha inhabilitado, en lo que se evidencia como un auspicioso paso preventivo, 57 planteles escolares en demarcaciones de la cordillera Central, donde está la principal falla tectónica del país. Al mismo tiempo se acordó demoler 34 de los centros que se determinó representan un peligro para estudiantes, profesores y personal administrativo.

Comentarios