El chapoteo en combinación con las risas de los niños, el sonido de las fichas de los dominós en movimiento o las bolas chocando en una partida de billar, todo en un ambiente sostenible y rodeado de naturaleza. Ese sería el escenario ideal para un pasadía o, mejor aún, para disfrutar de todo un fin de semana.
Un refugio cerca de Santo Domingo donde la naturaleza es parte de la experiencia





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